Por Cafayate
Cafayate:
Entrar a esta ciudad confunde, uno ya cambia la velocidad. Es como que las horas pasan a durar más. Hay tiempo para más y para uno. Además es una ciudad muy cuidada y ordenada.
Es la puerta a los Valles Calchaquíes. Conocido como “El paraíso donde reina el sol y el buen vino”, esta zona de los valles tiene una combinación de temperatura y humedad que crean un microclima ideal para el desarrollo de la uva torrontés.
Alrededor de una muy prolija plaza se concentran los restaurantes y bares para tomarse un respiro del viaje y salir a tomar un café o a comer. El restaurante “Tanat” es una buena opción pero si hace frío afuera, va a hacer frío adentro (no es un lugar para ir a comer apurados). Para tener en cuenta es el restaurante del Hotel Viñas del Cafayate, un muy buen Restaurante con menúes bien andinos. Vale la pena conocerlo de día para disfrutar del paisaje (queda en las afueras, a 10 minutos de la plaza) o bien para degustar un vino de
En Cafayate hay varias bodegas que se pueden visitar gratis como
Se puede visitar: el museo del vino, la catedral, el museo arqueológico privado Rodolfo Bravo, el mercado artesanal, las tinajas y vasijas de Cristófani.
A las afuera de la ciudad están los médanos conocidos por su inmensidad. Es un paisaje de texturas. Es una sensación parecida a lo que se siente en un salar. Y a sólo




