Caminos Norteños
Camino a Tafí del Valle hasta Cafayate.
Luego de abandonar la Ruta 157 (o la 9, dependiendo si se viene desde Termas de Río Hondo o Córdoba) y, antes de llegar a Tucumán, hay que tomar el camino hacia Famailla o Acheral. El objetivo es alcanzar la 307 que lleva por el camino selvático de las Yungas hacia Tafí del Valle. Más allá de que el camino está asfaltado es recomendable ir bien despacio, no sólo por las sorpresivas curvas, sino por el increíble paisaje que rodea la ruta. La parada obligada es la zona del Indio en donde el monumento homónimo alberga una interesante feria artesanal plagada de mates, telares y recuerdos de la zona. (Es importante tener en cuenta que en Tilcara y Humahuaca los precios son más baratos). En el transcurso del viaje por las Yungas y, a medida que uno sube con el auto, es llamativo el cambio de la vegetación. De las incontables plantas selváticas con su característica humedad, el paisaje se transforma y toma lugar una temperatura más árida con sus primeros cardones de los miles que se podrán disfrutar en el resto de la jornada. Lo ideal es salir bien temprano desde San Miguel o Termas de Río Hondo para llegar tranquilamente a almorzar en Tafi o en El Mollar (pueblo enfrente de Tafi también sobre el Embalse El Mollar). Si está la posibilidad de quedarse a dormir en Tafi se puede disfrutar de los alrededores de este pueblo y El Mollar o bien realizar una actividad como una cabalgata, comúnmente organizada por los locales en el centro de Tafi. Si en cambio, se decide pasar la noche en Cafayate hay que tener en cuenta que más adelante están las ruinas de Quilmes, otra parada obligada. Para llegar a las ruinas hay que seguir las indicaciones pero, para saber de antemano, uno accede pasando 3 kilómetros el pueblo de Quilmes y se dobla hacia el oeste 5 kilómetros. Luego de la visita a las ruinas de Quilmes se desemboca automáticamente en la ruta 40 sin necesidad de cambiar de camino. Por medio de la misma (sigue siendo todo asfalto) se recorren pequeños pueblos de ruta: Chañar Solo, La Viñita, y ya en Salta, Tolombón y Loro Huasi. Cada una de estos diminutos poblados tiene sus propios artesanos y no es raro detener el auto para dejar pasar un rebaño que se pierde por un sendero oculto. El sinfín de viñas completa el paisaje al costado del camino.
Cafayate es una ciudad muy cuidada y ordenada. Es la puerta a los valles Calchaquíes. Alrededor de la plaza se concentran los restaurantes y bares para tomarse un respiro del viaje y salir a tomar un café o a comer. El restaurante “Tanta” es una buena opción pero si hace frío afuera, va a hacer frío adentro (no es un lugar para ir a comer apurados). Para tener en cuenta, en Octubre del 2005 se inaugura, en el Hotel Viñas del Cafayate, un muy buen Restaurante con menús bien andinos. Vale la pena conocerlo de día para disfrutar del paisaje (queda en las afueras, a 10 minutos de la plaza) o bien para degustar un vino de la Bodega Domingo Hermanos que se cría en las restantes hectáreas del hotel.





